PRAXIS lo hace AIM, la división de software de una empresa tecnológica europea que diseña, fabrica y vende producto propio desde 1999. Durante veintisiete años hemos construido los sistemas internos que sostienen esa operación: compras en Asia, ventas en veinte países, logística, contabilidad, fiscalidad en tres jurisdicciones.
Desde 2025 los llevamos a producto. PRAXIS no se diseñó en una pizarra: es el sistema con el que llevamos nuestra propia empresa. Cada agente se probó primero con nuestras facturas, nuestros bancos y nuestras declaraciones, antes de que lo viera nadie más.
Eso tiene una consecuencia práctica: cuando algo falla, lo sufrimos nosotros el mismo día. No hay mejor incentivo para que no falle.